La esfera, los dígitos y la fecha siguen el reloj y la zona horaria de tu dispositivo. No hay que iniciar nada: las agujas solo muestran la hora local.
Se ejecuta localmente en tu navegadorHora local en directo
Zona horaria—
La página dibuja un reloj analógico a partir del reloj y la zona horaria que indica tu dispositivo: las agujas de horas, minutos y segundos siguen esa hora, y los dígitos bajo la esfera repiten el mismo valor para leer el segundo exacto de un vistazo.
No hay ningún servidor de hora detrás de la página: la precisión es la del reloj del dispositivo y sigue funcionando con la conexión desconectada.
Las agujas se dibujan con el reloj del dispositivo, el mismo valor que el navegador entrega a cualquier página. No hay sincronización con un reloj atómico ni con un servidor NTP, así que la exactitud es la de la hora del sistema.
La zona horaria también procede del sistema operativo, junto con el horario de verano. Un dispositivo con la zona o la fecha mal configuradas desplaza toda la esfera con él.
La esfera es de 12 horas: las agujas dan dos vueltas al día, así que las 09:15 y las 21:15 se ven igual. Los dígitos bajo la esfera evitan esa ambigüedad al indicar la hora real.
Las tres agujas se mueven de forma continua, no a saltos de un minuto; por eso las agujas de horas y minutos rara vez coinciden con una marca: es el comportamiento de un reloj mecánico.
No hay nada que configurar: ni botón de inicio, ni cuenta, ni permiso de ubicación. Basta con dejar la pestaña abierta; la página solo calcula con la hora local.
No se envía ni se guarda nada: el reloj se calcula en el navegador y, una vez cargada la página, también funciona sin conexión, con las agujas siguiendo el reloj del dispositivo.